Informe de termografía eléctrica: qué incluye y qué hacer con los resultados

Contratar una inspección termográfica no termina cuando el técnico guarda la cámara. El valor real está en lo que recibís después: un documento técnico que te dice exactamente qué falló, con qué severidad, y qué hay que hacer para corregirlo.
¿Quiénes deben realizar termografía eléctrica?
La termografía eléctrica es un requerimiento frecuente en las pólizas de seguros de empresas e industrias, especialmente cuando la instalación tiene tableros de media o alta potencia, equipos de producción en funcionamiento continuo, o una superficie que obliga a contar con habilitación de bomberos o ART. Más allá de la obligatoriedad contractual, cualquier empresa que no pueda permitirse una parada de producción no planificada tiene razones concretas para incorporarla como parte de sumantenimiento preventivo.
¿Qué incluye el informe termográfico?
El informe documenta cada punto relevante que la cámara detectó durante la inspección. Para cada hallazgo incluye:
Imagen térmica del componente.
La foto infrarroja donde se ve visualmente el punto caliente, con la escala de temperatura y el diferencial respecto a la temperatura de referencia. No es solo un número: podés ver exactamente dónde está la falla y cuánto calor genera.
Identificación del componente y su ubicación.
Qué equipo es, en qué tablero está, en qué posición. Suficiente detalle para que quien vaya a corregirlo encuentre la falla sin tener que adivinar.
Temperatura registrada vs. temperatura de referencia.
La diferencia entre la temperatura del componente bajo análisis y la de un componente equivalente en condiciones normales. Es el dato que permite clasificar la gravedad del hallazgo.
Clasificación de severidad.
Cada hallazgo se categoriza según el diferencial de temperatura: leve, moderado o crítico. Eso te ayuda a priorizar cuáles corregir primero si no podés resolver todo en una sola intervención.
Recomendación de corrección.
Qué hay que hacer puntualmente: si es apretar un borne, reindentarlo, reemplazar el componente o hacer una intervención más profunda. No es un diagnóstico genérico — es una acción concreta.
¿Para qué sirve el informe?
Para corregir las fallas en orden.
Las clasificaciones de severidad te permiten planificar las intervenciones: lo crítico primero, lo leve en el próximo mantenimiento programado.
Como respaldo ante la aseguradora.
Las pólizas que requieren termografía periódica piden evidencia de que se hizo. El informe es ese respaldo: tiene fecha, detalle técnico y firma profesional
Como registro de mantenimiento.
Comparar informes de años consecutivos permite ver si un componente está deteriorándosegradualmente, antes de que llegue al punto de falla.
¿Cuándo lo recibís?
Entregamos el informe en 48 horas hábiles desde la inspección. El formato es digital, listo para archivar o compartir con quien lo necesite: el área de mantenimiento, la aseguradora o la gerencia.
¿Cada cuánto hay que repetirla?
La frecuencia más habitual es anual o semestral, dependiendo del tipo de instalación y de la exigencia del seguro contratado. En instalaciones industriales con alta carga y ciclos continuos de operación, la inspección semestral permite detectar el deterioro de los componentes antes de que alcance el punto de falla. En comercios e industrias medianas, la inspección anual es suficiente para cumplir con los requerimientos de las aseguradoras y mantener la instalación en condiciones seguras.
Si tenés dudas sobre qué tipo de instalación necesita termografía o qué frecuencia correspondea tu caso, podés consultarnos sin compromiso Haciendo clic aqui.

